lunes, 7 de septiembre de 2015

ISLANDIA

Mientras escribía :cataratas, ríos, gargantas, glaciares, icebergs, lava, pensaba en todas las posibilidades que llevan consigo, las físicas y las literarias. Frente a la Montaña Rosa pensé en los recorridos de famosas viajeras, como Ella Maillart o Alexandra David-Néel. Pensé que podía escribir eternamente sobre estos lugares y guardarlos dentro de mí para siempre.




Montaña Rosa



 Desierto de lava

Sobre todo se puede escribir...





Verano 2


No me gusta ser turista, aunque también lo sea (siempre lo somos un poco aunque no compremos souvenirs) Del verano del calor pasé al verano del asombro: No quiero hablar de lo que vi en Islandia pero sí, compartir brevemente, lo que sentí, la posibilidad de percibir en medio de esa naturaleza diversa (cataratas, ríos, gargantas, glaciares, icebergs, lava) que todo es posible. Una vez les dije a un@s amig@s catalanes que en el norte de Argentina había un lugar único en el mundo; la Quebrada de Humahuaca. Señoras y señores, quiero que sepan que me equivoqué: en Islandia está todo (eso sí, ambos lugares estrujan el corazón)





sábado, 18 de julio de 2015

VERANO



VERANO


Hoy es sábado, uno como cualquier otro, si no fuese tan blanco,  si no fuese por el calor. El cielo no está celeste ni gris, es una bruma en la que la estela de los aviones desaparece al instante. Mi vecino acaba de irse a un viaje de más de un mes; como tengo sus llaves y me deja, cojo de su nevera los alimentos que allí están y los meto en una bolsa para dárselos al hombre que pide dinero en la puerta del supermercado de enfrente de mi casa. Yo le digo que aunque la fecha de caducidad terminó ayer, están buenos y durarán tiempo (yo también los comería pero tengo alto el colesterol). Son de una marca artesana (mi presupuesto no me lo permite). Camino cuatro calles y media y en la puerta de otro súper, otro hombre me vuelve a pedir y yo no llevo monedero y ya no me quedan yogures. En una manta tiene una cabeza de muñeca (me encantaría tenerla), un sombrero negro,unas gafas de color naranja y un guante de crin para hacer peeling. Imagino que hoy, ese guante, me haría bien, que agitaría cada una de mis partículas. Mi perro se acerca para oler la muñeca pero creo que no le gusta (en algo teníamos que no coincidir). Como el paseo sólo se trataba de una vuelta de perro (nunca mejor dicho), veo que en la esquina de mi casa una mujer joven bebe cerveza con un grupo pequeño; tiene el pelo recogido en un moño del que cuelga una cinta y lleva un vestido de novia hasta los tobillos y tacones (cercanos). Disfruta de su fiesta sencilla, quizá el único evento; pienso que quiza tampoco tenga dinero o que realmente pensó que no hacen falta tantos oropeles para un día como este. Se la ve contenta, el novio (o la novia) no está a la vista. Yo miro su vestido y me da calor. El mío es suelto, muy suelto y blanco; el de ella, es blanco roto, blanco roto, blanco roto. Un niña, junto a ella, se parece a la cabeza de muñeca y bebe un yogur artesanal. Pasa un avión, hoy es un sábado blanco y yo, de rota, nada.




lunes, 25 de mayo de 2015

Arte
SOPHIE CALLE

La Virreina - Barcelona (hasta el 7 de julio)

Conocí la obra de Sophie Calle a fines de los '90, en una muestra organizada por la Fundación La Caixa en el antiguo palacio del Paseo de San Juan. Me habían impresionado las fotos de los ciegos frente al mar: nunca lo habían visto y explicaban lo que sentían frente a él. Calle también contrataba un detective para que la persiguiese. Fotografías y palabras unidas, sin límites entre unas y otras.



En esta  nueva muestra, casi veinte años después, la artista vuelve con su originalidad habitual. Fotografías de ex convictos son usadas como "cartones" de tiro al blanco; el propio cuerpo de Calle se expone con todas sus dudas y características a través de la imagen y la ironía.




Posiblemente sean dos las cosas que más me han impresionado: la disección con la posible carta que ha recibido (el arte nunca es reproducción exacta de la vida, siempre es otra cosa) de un amante que la deja y el recuerdo de la última imagen que han tenido, antes de quedarse ciegos, y frente al mar, de varias personas. El hombre de la imagen siempre tiene presente una única imagen: tres niños y un sofá.




Sophie Calle siempre "dice" cosas que me hubiese gustado decir.

Lecturas


TODOS SE VAN, de Wendy Guerra



Mi amiga Pilar me recomendó este libro y como siempre que sigo sus sabios consejos, me fue bien. Incluido en la llamada literatura de autoficción, la autora cubana crea un estramado en el que se mezclan la historia de Cuba (tan vigente ahora y siempre) y su propia construcción como persona. Los diarios unen la voz de una niña y la misma, ya adolescente, en un territorio en el que no entiende nada. Sola, se enfrenta a todo (como casi tod@s).
Muy recomendable.

Todos se van, Wendy Guerra, Anagrama (2014)

foto del gran fotógrafo Daniel Mordzinski

jueves, 2 de abril de 2015

Acoger


De las experiencias más hermosas que me han tocado vivir, la docencia en el Institut Agustí Serra, tanto en la ESO, como en Bachillerato y Ciclos, hace que cada día reflexione, medite, haga autocrítica y, por supuesto, disfrute y aprenda. 
El espacio de el "Aula de Acollida" es un territorio en el que se mezclan la ternura, la cercanía y las ganas de aprender. Allí llegan niños y niñas que no hablan catalán. Algun@s ni siquiera conocen el castellano....Llegan de muchos lugares del mundo. 
Despacito vamos aprendiendo con miradas, dibujos, gestos.
Del último día, antes de las vacaciones, me quedan estas manos, tan cercanas y tan coloridas.
Gracias!




Regresos

Sí! creo que he vuelto a mi blog.

Bienvenida a casa!