miércoles, 31 de mayo de 2017

MIRADES DE DONES

Un taller de lectura crítica y escritura creativa en Pròleg, Llibreria de les dones de Barcelona.

Toni Morrison
Ojos azules (1970)


Hacía tiempo que un libro no me había "secuestrado" de esta manera; pero no a cualquier hora: tenía que estar con Ojos azules de noche, hasta tarde. 

Toni Morrison, desde su universo afroamericano, crea dos personajes únicos: Pecola y Claudia.
Pecola, la "niña fea" a la que todos etiquetan de esa manera (y cuando digo "todos", también me refiero a l@s suy@s). En un mundo cambiante donde lo único fijo es el color de su piel, su sueño es tener los ojos azules porque está convencida que con ellos el mundo la miraría de otra manera (y creo que no se equivoca). Lo que Pecola no sabe es que no sólo son los ojos y la piel sino que las marcas que se han grabado a fuego en su historia familiar hacen que no pueda ser comprendida. Hay una escena impresionante en la que no para de beber leche porque en la taza aparece la rubita Shirley Temple.


Como contrapunto aparece Claudia, una niña que, con las mismas marcas de su amiga es consciente de la responsabilidad de toda la comunidad en el sufrimiento de Pecola. Ella intentará protegerla de lo atroz, pero también es una niña y sólo el paso del tiempo le dará la dimensión de lo que significa huir de los roles y de las etiquetas y de lo que significa construir una identidad.

Las dos están alejadas del American way of life, pero Claudia no sufrirá por ello. 


En 1993 Toni Morrison  se le concedió el premio Nobel. Su lucha es denunciar la doble dicriminación: de género y de raza (entre blancos y entre negros, y eso ha hecho que fuese tan cuestionada. 

Una maravilla muy recomendable. 






VIATGE AL VOLTANT DEL PATI
VIAJE ALREDEDOR DEL PATIO

Festival de poesía de Barcelona
domingo 28 de mayo de 2017


La vida es un viaje que nos saca de nuestro sillón más cómodo y nos mueve, nos mueve…..Nos movemos para viajar porque queremos, porque nos echan o porque tenemos hambre, nos movemos para huir de algo que seguimos sin ver, nos movemos porque queremos comprender, palpar el mundo y palparnos. Nos movemos porque necesitamos perspectivas, el lejos y el cerca que todo lo hace relativo. Somos pájaros de tierra, seres que deseamos movernos. Y no se trata sólo de trasladarnos espacialmente, sino de la búsqueda, del cambio porque volar, soñar, dibujar, nadar, escribir, leer, amar, dar vueltas alrededor del patio,  también son viajes. 


Quienes organizamos el encuentro y tod@s l@s participantes, cogieron sus maletas y nos acompañaron en un viaje poético por lugares mágicos, por los cuerpos y por los sentidos.
El calor no lo puso fácil pero fue la poesía la que nos derritió.

Gracias a todas las personas que estuvieron compartiendo poesía y vermut.


En el taller de Escritura Creativa PORAMORALARTE, indagamos en la creación de textos que "nos hagan viajar", no sólo con resultado sino también con el proceso.
Un abrazo especial a tod@s los participantes, creador@s de poemas y escenografías: Carme Deltell, Mireia Torralba, Graciela Gil, Eva jané, Daniela Carrizo, Noemí caballer y Patxi Recaj. Una alegría trabajar con vosotr@s









sábado, 24 de septiembre de 2016

CREACIÓN Y AMISTAD

El pasado 15 de septiembre se presentó en la Librería del Colegio de Arquitect@s de  Barcelona la exposición El rabillo de la casa que con mucha ilusión también se realizó en Buenos Aires el 7 de agosto. Con una parte de las fotografías de Flavia Tomaello y microtextos míos (todas incluidas en el libro que lleva el mismo título), esta muestra refleja una amistad creativa que ya lleva más de veinte años y que ha resistido las olas de un océano inmenso entre continentes.
La calidez de toda la gente que estuvo presente y las ganas de escuchar, jugar, participar....y brindar, hicieron que Flavia se sintiera como en casa.


Gracias a todos y todas por preguntar, por comprar el mini libro , por acompañar y  reír.........


¿Y tú, que ves detrás de la ventana?


Anexo el texto leído en la presentación.

Mi agradecimiento a Anna Badía, de la Cooperativa d’Arquitectes Jordi Capell, al Centro Cultural La Minga, en Buenos Aires, cuyo espacio nos albergó durante el mes de agosto y, por supuesto,  a mi amiga Flavia Tomaello,  por haber contado conmigo para este proyecto. Me siento contenta.

Las personas nacemos como ventanas por las que el mundo nos entra: olor, sabor, sonidos....y después nos olvidamos y creemos que sólo poseemos nariz, boca, orejas. Después recurrimos a las ventanas de cristal que nos protegen de los fríos y las agresiones aunque la agresión y el frío también pueden estar adentro.
Detrás de las ventanas vemos pasar el mundo pero el mundo viene a buscarnos y lo mejor es traspasar las ventanas para ventanear desde el cuerpo.
En arquitectura las ventanas son el vacío. En poesía, el vacío es respiración, es aire, el aire que la ventana deja entrar, o no, a su antojo.
En ingles, window, la ventana incluye al viento; en castellano, la ventana también llama al viento, y a Ana. En francés, en italiano y en catalán, fenetre y finestra, la palabra arroja por la ventana y de ese gesto viene el defenestrar. Pero qué diferente suena y cómo nos divertimos cuando tiramos la casa por la ventana.
De pequeña me gustaba viajar en autobús porque desde los asientos, elevados respecto de las calles, miraba las ventanas iluminadas de los edificios. Ahora me asomo a la ventana del lugar donde vivo, que da a un patio enorme y sé, por la ropa colgada, si mis vecinos hicieron deportes o tuvieron una noche romántica.Miro por las ventanas las luces solitarias de un televisor, las luciérnagas de los teléfonos móviles que tienen sonidos de mosquitos. Las mujeres del siglo XIX miraban por la ventana porque el mundo se les hacía pequeño. Dalí pintó a su hermana mirando el mar a través de la ventana. Hitchcock fue indiscreto.
De la misma manera que a veces miramos de manera rápida y disimulada por el rabillo del ojo, para que nadie nos descubra, estas ventanas nos muestran algo, un detalle, el paso fugaz de alguien que pasó y se fue, que pasó y se quedó.
Hay ventanas pequeñas, enormes, balconeras, ojos de buey, con apertura en vertical, con apertura en guillotina, abiertas en una cueva, abiertas en el techo, estrechas, expandidas o cerradas, con cortinas de tela desde el techo hasta el suelo, o con visillos, enrejadas, enloquecidas. Ventanas para asomarse, ventanas para huir. Tantas ventanas! Pero nuestras casas no sólo tienen ventanas sino que son ventanas en sí mismas: por ellas nos abrimos, ellas muestran lo que nosotros/nosotras, a veces no mostramos. Las ventanas son el hueco.
Con la teoría de la ventana rota, algunos científicos dicen que si el cristal de una se rompe, todas acabarán igual. Y yo me pregunto: ¿Romperíamos una ventana? ¿Qué cara ponemos cuando miramos a través de una de ellas?¿Qué creemos ver?¿Qué gesto tendría nuestro rostro al romper un cristal? ¿Lo haríamos?
Las ventanas. Estamos aquí por ellas. Hace veintidós años la ventana de Flavia Tomaello se abrió junto con la mía. Yo me asomaba y veía su movimiento, su entusiasmo, su rigor y su alegría. Supongo que ella también miraba hacia mi cristal. El resultado es que con un océano de por medio,  de su ventana a la mía nacieron palabras que también son ventanas. Flavia abre sus ventanas, mira otras y les saca fotos; yo miro ventanas que me regalan letras. Y cuando sus fotografías y mis palabras se encuentran, el cuerpo vuelve al origen y huelo, miro, oigo, como una ventana gigante por donde siempre entran la amistad y la alegría.



lunes, 5 de septiembre de 2016

UN TALLER EN EL PATIO - UN TALLER AL PATI

Una convocatoria abierta para la escritura creativa
Una trobada oberta per l'escriptura creativa



Hola a tod@s

El sábado 17 de septiembre, de 11.30 a 14 horas, realizaré un taller abierto de escritura creativa. Comienzan los talleres del ciclo 2016-2017 y creo que ésta es una buena manera de que nuevas personas se animen y  conozcan mi trabajo como tallerista  y la trayectoria del Taller PORAMORALARTE: escritura creativa en Barcelona. La entrada será libre y la reserva se realizará  por orden de inscripción en mi correo de facebook y mucho mejor en el correo personal: almadagalvan@gmail.com
Allí se confirmará el lugar. Las plazas serán para doce personas.
Tendrán que decirme si ya han realizado talleres y dejarme el número de móvil.

La idea es un encuentro lúdico para que disfrutemos junt@s de la escritura.
El patio creativo ya empieza a prepararse.







jueves, 25 de agosto de 2016

LECTURAS DE BLOG

Dale. Daaaaale! Anímate a comentar. Con tus lecturas, aprendo.
La memoria: homenaje a mis familias

La memoria es algo intangible que sólo toma forma cuando le damos un sentido. Cuando viajo al lugar donde nací los sentidos (entendiéndolos en sus múltiples significados)  se disparan  y mi memoria viene y va, vuelve y se queda como si sólo desentrañándola, mi vida, mi ser, mi identidad tuviesen otra magnitud.
Argentina es el lugar de mi memoria primigenia. La veo en las calles inundadas del barrio en el que nací, en el puente que cruza un riachuelo donde ninguna especie sobrevive y, sin embargo, es horriblemente bello. Esa memoria es mi prima MG. recordando el olor de mi infancia que ella tanto admiraba; es mi otro primo, AA, también amigo de Elsa, ese ser invisible que nosotros dos siempre veíamos;  es mi hermano hablándome de nuestras vidas y es mi sobrina, que ya crea memoria para que yo la guarde y la expanda y para que ella la viva. La memoria son mis tíos y tías que me recuerdan cómo era y cómo soy. Es Córdoba, con sus ríos de mica, en donde descansan l@s que me preceden, tan amados. Buenos Aires, es la ronda de mis amigos Almodóvar alrededor de la mesa mientras festejamos el día del amigo y la amiga y hablamos tod@s a la vez; es la cara de l@s hij@s de es@s amig@s que nos miran con gesto de familia y significan futuro. Es el humor y la sabiduría de cada un@ de l@s que componen esa mesa. La memoria es el encuentro prodigioso con la gente de mi infancia, mis ami@s desde que recuerdo, que me acompañan desde chiquita y que no se aburren de mí.  Y también con otr@s amig@s de siempre y con la gente que aparece y desaparece y con la que en cada encuentro me sigo asombrando.
Todo esto es mi primera memoria.
Y después llega la que consolida, la que da un sentido más amplio, de consciencia de un prójimo que también está.  Esa memoria pude verla entre las fotos del Museo de los inmigrantes, donde mis bisabuelos pasaron y donde entraron los abuelos de mi cuñada MC. Es el dolor desesperado de la ESMA, mientras la recorro con mi amiga Susi y su hijo, allí es donde la memoria se hace imprescindible ante la violencia y la injusticia; es la marcha 2000 de las Madres de Plaza de Mayo, que siempre hicieron de la memoria el sentido de sus pasos en ronda; es el Parque de la Memoria, al lado del Río de la Plata, para que no olvidemos jamás la represión del gobierno militar, para que nadie calle.



Marcha 2000 - jueves 11 de agosto de 2016. Allí estuve


También existe la memoria de la ciudad, la de los edificios: el antiguo Correo Central de Buenos Aires es ahora el precioso Centro Cultural Néstor Kirchner, en dónde la cultura se mezcla con el recuerdo de las cartas que unían seres de uno y otro lado.
Y después llega la memoria del “lado de acá”, como diría Cortázar, la que construyo cada día en Barcelona desde hace veinte años, con mi gente de aquí, con la de siempre, con las nuevas personas, con la memoria de la Guerra Civil  que todavía duele, la de los inmigrantes y los refugiados, que trasladan sus memorias en las espaldas.
Y está la memoria de los que pasaron un rato y dejaron algo o mucho, la de los que amo y ya no están. Algunos se fueron hace tiempo, otros hace muy poco: mamá que teje y papá en la parrilla, las bellas manos de Darío Szulewicz, el pelo rojo de Julito Sepiurka, la música de Mandi Capote, la risa de Alejandro Molina, el amor incondicional de tod@s mis abuel@s,  de los papás y las mamás de mis amig@s....Todos ellos permanecen desde la memoria y crean otra nueva, con otra entidad.
Y la memoria de los terremotos y  de las injusticias y los atropellos del mundo. Y también la memoria de las cosas buenas y sanas. La memoria de los sonidos y los olores que siempre llevamos en el cuerpo. 
La memoria siempre nos enseña. Una memoria al lado de la otra. Una Familia de memorias. Memoria y justicia, para que todo sea posible.
El mundo es uno, entre tod@s tenemos que hacer memoria, sacarla y compartirla, porque como dice León Gieco, ella “es libre como el viento”.

Gracias a quienes alimentan mi memoria.

No se pierdan este video de León Gieco: La memoria.AMIA. (póngalo así, si no funciona el enlace)
Una gran emoción. (Grabado en el Centro Cultural Budista de Buenos Aires. Soka Gakai) NMRK





domingo, 3 de julio de 2016

OJOS

Estos días, los ojos y la mirada estuvieron especialmente presentes en mis horas. Me picaron mucho, muchísimo; dicen que con el paso del tiempo los ojos se secan en el día a día (lágrimas siempre quedan en reserva). El viernes a la noche vi en vídeo Los abrazos rotos, una película de Almodóvar que me perdí en su momento (antes, hace unos veinte años, estábamos puntuales en la puerta de algún cine de la calle Corrientes con mi amigo Fer; éramos fieles seguidores). En la peli, Luis Homar, el protagonista, se quedaba ciego. Me creí de verdad su actuación.
Ayer a la noche, una persona muy querida me llevó a cenar a oscuras. Es posible que el ruido fuese excesivo pero aun así, la experiencia me fascinó. La oscuridad era total, jamás estuve en una situación así, incluso en noches de campo sin luna existe algún resplandor perdido. Hacíamos cosas que en la "luz de la realidad no se hacen". Sentí cada una de las  huella de mis dedos, la respiración, y como hablar era difícil, no hablé.  Parece que las personas que vemos, si estamos en total oscuridad, tendemos a levantar la voz. 
Estar en la oscuridad me descansaba, sentirme atendida por personas que no ven, también. Supe desde el primer momento que me protegerían.
Cuando salí a la luz, seguía tranquila. Entonces recordé que hace un año puse aquí mismo un post sobre la artista Sophie Calle y los ciegos; le obsesionan. Una creadora genial a la que sigo también desde hace veinte años.
Tod@s los que tenemos vista, vemos, y la redundancia sueña ridícula porque tod@s sabemos que algun@s, no ven.
Hoy al mediodía esperaba un semáforo junto a mi perro. Un hombre canoso se acercó a mí. Lo ayudé a cruzar. Ya saben....

Gracias, Paula, por el regalo.

Tiburones en Korador (1928) Tarsila do Amaral